Testimonio
Cumplía una condena de 25 años y tuve la gran bendición de encontrarme con Dios al sexto año y fue así como Dios me hizo el milagro y de los 25 años a cumplir me absolvieron por buena conducta a 12 años cumplidos., Después de mi salida he regresado cada semana al centro a dar el mensaje de Dios y hoy tengo una pequeña congregación a la que mensualmente les llevo la Palabra Diaria del programa REGALA LIBERTAD de Unidad en Oración desde el 2004.
Antes de la Palabra Diaria era continuo escuchar NO SE COMO ORAR.
A veces me sentía frustrado pareciera que yo tenía que estar ahí todos los días para recordarles su conexión con Dios e inspirarlos ahora solo tienen que leer La Palabra Diaria todos los días, además el párrafo bíblico que acompaña la reflexión diaria les permite sentirse confiados. Cuando les pregunte qué era lo que mas habían aprendido con La Palabra Diaria, se escuchaba a una sola voz A ORAR, A ORAR, A ORAR.
He visto maravillado como los días de visita leen La Palabra Diaria con sus familiares y amigos y también como la copian para ellos, se me estremece la piel de solo contarlo.
Edgar Arroyo